miércoles, 28 de enero de 2009

Viniste, viste, venciste.

El fulgor de una tormenta que llega y arrasa,
la furia que nacerá de tu paso por mi alma, destrozada me has dejado.

Incontrolada, tirada.

Arrancada de la tierra, lacerada de mi vida,
no me pertenece ya mi cuerpo, desmembrado lo has tirado.

Irritada, sublevada.

Martir de una causa, de nada sirven mis palabras,
la inmortalidad escrita se desvanece, la calma me has quitado.

Rota, desdichada.

Viniste, viste y me venciste. Ya no soy nada.
*****

2 comentarios:

Emiliakus dijo...

Eres un encanto y coo tal no puedes perder lo que eres.

A veces no todo es como se desea y si algo puede salir mal, saldrá mal.

Minisuina dijo...

Pues salió mal, muy a mi pesar.